En el ámbito nacional, la construcción de un proceso de ejecución coherente y eficaz, orientado a la satisfacción del interés del ejecutante, sigue siendo una aspiración aún no plenamente alcanzada. Esta realidad responde, en gran medida, a los constantes cambios legislativos y a la evolución de los criterios jurisprudenciales, que han generado un escenario complejo en torno a la ejecución judicial.
Cada uno de los títulos ejecutivos presenta particularidades que exigen un análisis riguroso, tales como la validez del título y su eficacia ejecutiva, la aptitud cambiaria, la formalidad de la liquidación, los mecanismos de contradicción y el derecho de defensa, la intervención de terceros, así como diversas circunstancias extraprocesales que pueden incidir en el resultado del proceso.
El estudio se estructura en torno a cuatro ejes fundamentales:
La observancia del debido proceso en la fase de ejecución
La ejecución de garantías reales
La dinámica del proceso ejecutivo en el ámbito cambiario